El tipo de cambio y
las Reservas Internacionales


Las reservas internacionales constituyen el respaldo de la moneda nacional. Si se observa un billete cualquiera, se notará que tiene una inscripción que reza "pagaderos al portador en las oficinas del banco". Esto significa que un billete es una especie de cheque al portador; la pregunta que surge de inmediato es, ¿qué me paga el banco por presentar un billete?. La respuesta es sencilla: me lo cambia por su respaldo de reservas internacionales. Las reservas se acumulan fundamentalmente en oro y en dólares. El oro no puede ni debe ser tocado, pues es la garantía última de la nación, de modo que las reservas líquidas están compuestas por los dólares. El nivel de oro es de aproximadamente 360 toneladas, esto es 11,5 millones de onzas troy (1 Kgr = 32,150746568628 onzas troy). Tomando un precio referencial de 1250 dólares la onza, la reserva en oro se estimaría en unos 14 mil millones de dólares. Puedes descargar aquí el nivel de reservas mensual o diario.

Cuando las reservas internacionales están amenazadas, es decir, se están acabando, se establecen diversos mecanismos para evitarlo, tales como el aumento del tipo de cambio (o mejor conocido como devaluación de la moneda), y en casos extremos el control cambiario. Para reducir los incentivos de la gente de cambiar el dinero a dólares, se debe establecer un ritmo de devaluación que acompañe tanto a la inflación como a las tasas de interés. Si esto no se efectúa, la población tendrá sobradas razones para cambiar su dinero a dólares y eso afectará las reservas internacionales. Ejemplos de esto se encuentran en la historia reciente (ver ejemplos).

La siguiente gráfica muestra la evolución de las reservas desde 1940 (al cierre de cada año):



Las reservas internacionales están por el orden los 23 mil millones de dólares (Agosto 2013), ubicándonos a niveles similares a los de finales del 2004, luego de haber alcanzado lo 43 mil millones de dólares en el mes de diciembre de 2008, marcando un record histórico, debido al efecto combinado del aumento de los ingresos (altos precios del petróleo) y la disminución de los egresos (control de cambio en manos de Cadivi), según muestra la gráfica de registros mensuales.




(descargue aquí la serie en Excel)


Respecto al tipo de cambio, los últimos años el gobierno nacional ha propuesto diversos mecanismos para mantener el control de cambio y al mismo tiempo tratar de atenuar los efectos adversos que produce.

El más reciente de estos mecanismo es el SICAD 2. Puede descargar a continuación la documentación relacionada: Ley de Régimen Cambiario (gaceta Oficial 6.125), Convenio Cambiario Nro 27, Resolución 140301 BCV y Circular 20-03-2014 BCV.

El 2 de Julio de 2013 se publicó en la Gaceta Oficial el Convenio Cambiario nro 22, que indicaba el mecanismo de subasta de divisas a través del SICAD (Sistema Complementario de Administración de Divisas). El mecanismo supone que se dispone de divisas para ofertar en el mercado, que según el parágrafo único del Artículo 1, provendrán de: "... de posiciones mantenidas por el Fondo de Desarrollo Nacional, S.A. (FONDEN), entre otros órganos y entes del sector público.".

Mese antes, el 8 de febrero de 2013, se publicó la resolución 2.278 del Ministerio de Planificación y Finanzas (Gaceta Oficial 40.108) que establece el nuevo Convenio Cambiario para fijar el tipo de cambio a 6,3. El tipo de cambio hasta el momento había sido de 4,30 Bs/USD. El 8 de enero de 2010, salió publicado en la Gaceta Oficial Nro. 274.064, el Convenio Cambiario Nro. 14, en el cual se establecía nuevamente en Venezuela un tipo de cambio dual, similar al que se tuvo con Recadi entre 1987 y 1988 (7,50 y 14,50 Bs/USD). Los dos tipos de cambio fueron 2,60 y 4,30 Bs/USD, según el concepto de la operación.

Ha quedado claro que con estas devaluaciones no han podido ser controladas ninguna de las variables macroeconómicas que se pretendían controlar, y por otra parte, lejos de combatir la inflación, el gobierno solo está tratando de garantiar los bolívares requeridos para financiar los gastos, puesto que el ingreso petrolero se increenta en casi 46.5% al pasar de 4,30 a 6,30 Bs/USD (recibe la misma cantidad de dólares pero ahora representa más bolívares), lo cual equivale también a que la deuda interna se le redujo en la misma proporción (requiere ahora menos dólares para pagar la deuda que se tiene a la fecha). Con la devaluacion del 2010 se tuvieron efectos similares, pero además se aseguró en ese momento que la deuda externa se mantuviera prácticamente al mismo costo cuando el convenio expresamente establecía que el pago de deuda pública externa se efectuará a 2,60 Bs/USD.

Para quienes se preguntan si realmente tendrá algún efecto para reducir la inflación, la respuesta es NO. Bajo el supuesto hipotético de que los importadores calculaban sus costos a 4,30 Bs/USD, el sólo hecho de pasar a 6,30 supone un incremento de 46,5% en sus costos. Bajo el supuesto de que los importadores calculaban sus costos al dólar permuta, mediante el canje de bonos emitidos en dólares pero adquiridos en bolívares (ver más), en caso de que se mantengan las mismas restricciones cambiarias a través de Cadivi, continuarán calculando sus costos de la misma forma pero con el incremento que sufra esta referencia cambiaria en el mercado. De modo que en ambos escenarios se incrementarían los precios (= mayor inflación).


Puedes descargar aquí el tipo de cambio oficial mensual (desde 1996), y aquí el tipo de cambio oficial diario desde 1985 hasta 1996.

A continuación se presenta el tipo de cambio anual, desde 1913 hasta el presente año. Se debe considerar que durante el período 1983 a 1990, se mantuvieron tasas diferenciadas según el tipo de operación, es decir, para la importación de alimentos e insumos médicos, entre otros, se tenía un dólar preferencial, por debajo del cambio para el resto de las operaciones comerciales.

 


Al comparar la devaluación del tipo cambiario con otras variables macroeconómicas se observa una alta correlación entre la devaluación  y la inflación (0,78 con el coeficiente de Pearson). Esto demuestra una vez más la mutua dependencia entre las distintas variables.

 

¿Qué pasa si el tipo de cambio no se ajusta a las variables económicas?

Entre enero y noviembre de 1995 el tipo de cambio se mantuvo controlado en 170 Bs/US$. Luego en Diciembre se devalúa la moneda a 252 Bs/US$. El ejemplo supone que en enero del 95 dispongo de Bs. 170 y tengo la opción de cambiarlo por un dólar.

I. Consideremos inicialmente sólo el efecto de la inflación, que ese año se registró en 60%. Si en enero compraba un dólar y lo llevaba afuera para gastarlo, sufriría una inflación de aproximadamente 3%. El desgaste sufrido por la moneda para el mes de noviembre era de Bs. 106 si lo dejaba en el país (por la inflación de 60%), y de Bs. 165 si lo gastaba afuera (por la inflación de 3%). Por lo tanto resulta mejor gastarlo afuera y no en Venezuela.

II. Si se agrega ahora la posibilidad de obtener intereses bancarios, se tienen tasas en Venezuela de 22% y en el exterior de 5% aproximadamente. Si deposito en enero los Bs. 170 en un banco hasta noviembre, el efecto neto de desgaste (22% de intereses ganados menos 60% de inflación sufrida) me resulta en Bs. 130 (algo mejor que los 106 del primer caso), pero si por el contrario cambio en enero a dólares y lo deposito afuera en un banco, tendré entonces al final Bs. 173 (5% de intereses ganados menos 3% de inflación sufrida). Por lo tanto resulta ahora mucho mejor invertirlo afuera y no en Venezuela.

III. Sin embargo, al efectuar la conversión monetaria en diciembre, los incentivos son aún mayores, pues se reciben en términos netos Bs. 243 para el primer caso (sólo bajo el efecto de la inflación), y Bs. 255 en el segundo (con posibilidad de invertir en un banco). Estuvieron dadas así todas las condiciones para que la gente cambiara sus bolívares a dólares. Esto amenazó la integridad de las reservas.


En ocasiones también puede parecer atractivo endeudarse en dólares, para aprovechar bajos intereses y la estabilidad relativa del tipo cambiario. Sin embargo, los escenarios cambiantes pueden jugarnos una mala pasada. Supóngase como ejemplo que se solicita un pagaré para cancelar a 12 meses, con pago de capital e intereses al vencimiento; el monto del préstamo es de US$ 1.000. Se tienen cuatro escenarios:
1) de Diciembre de 1994 a Noviembre de 1995,
2) de Enero de 1995 a Diciembre de 1995,
3) de Enero de 1996 a Diciembre de 1996 y
4) de Enero de 1997 a Diciembre de 1997.

Se plantean tres opciones en cada escenario:
a) endeudarse en bolívares,
b) endeudarse en dólares y
c) cambiar bolívares a dólares para endeudarse en dólares.


Como puede apreciarse, al comparar los montos a pagar al vencimiento en 1995 y 1996 (segundo y tercer escenarios) resultaba perjudicial endeudarse en dólares, pero en el primero y el cuarto escenarios resultaba por el contrario beneficioso. El riesgo está en la devaluación.

REGRESAR A LA PAGINA PRINCIPAL